jueves 6 de marzo de 2008

Recien llegada...


miércoles 20 de febrero de 2008

La mañana

Salgo a tomar aire. Una vuelta al perro, rápida tengo que llegar a horario.

-yo no, tenemos el tiempo

Me incluiste. ¿Por qué si te dije? No, no te dije pero estoy apurada. Fumo un cigarrillo en la esquina y vuelvo. Sabor amargo en la boca.

Entro, me cambio. Te estás bañando. Tu obsesión con la ducha, tardás más de una hora para una ducha rápida.

Te voy a contar algo, nací en San Pedro, pero siempre estuve apurada. Allá todo es lento, calmo, a veces aburrido. Yo quiero todo ya. Mi mama me dice mandona. Pero vos no te quejas. Me querés así – por ahora-.

Salgo de casa, bajo el ascensor.

Me fui. La mañana era extraña.

Y tus ojos marrones.

viernes 1 de febrero de 2008

Oda al pelo ( o a su ausencia)

Hoy mi abuela me llamó aparte y me dijo: me compre un peluquín.
Se lo probó. Parecía Soldán.
Mi abuela tiene diez pelos blancos en la cabeza, pero tiene tres pelucas rubias en el placard. En cajas redondas y con olor a naftalina.

¿Cuánto nos robó el señor pelado? El que dijo un día: “la plata se queda acá” y se fue corriendo a hacer un implante capilar como el de Rukauf, mientras la gente abollaba sus ollas en la calle.
Que chorro coqueto.
Como Minnie, que movía las pestañas para seducir a Mickey. Eso y que le mostraba el calzón a lunares.

¿Cuánto ahorró el señor pelado en la peluquería?
Ahí es en dónde se cocinan los chusmeríos, va, se inventan.
Es como leer la Gente en vivo y en directo pero con olor a fijador, te marea un poco.

A mi no me gusta mucho peinarme, prefiero los sombreros como los de antes.
Que poco astuta que fui ese día, cuando me puse el sombrero de rafia, el del moño colorado. El viento que trae a las olas se lo llevó.
Lo corrí por más dos cuadras.

A la mierda el peinado.

lunes 28 de enero de 2008

Para comenzar el sueño

Para comenzar el sueño cierro los ojos. Me doy vuelta. La cama se estira. Me imagino durmiendo, soñando. La habitación se expande. Inmensa, oscura. Me doy vuelta de nuevo, quedo boca arriba.
Para comenzar el sueño me pienso. Me pienso andando, recorriendo un lugar hermoso con los pies descalzos. Siento la hierba húmeda en las plantas de los pies. Siento la brisa en mi cara.
Para comenzar el sueño me levanto, tomo un vaso se agua. Todo sin prender la luz. Me vuelvo a acostar. Esta vez de costado, mirando la ventana. Me imagino volando a través de ella, entre las estrellas. Veo un pájaro negro, veo que me guiña el ojo.
Para comenzar el sueño mi mente repasa el día. La lista de las cosas que planeo hacer mañana. Me veo pensando en el día que no va llegar a menos que duerma.
Para comenzar el sueño cierro los ojos, me doy vuelta boca abajo y no pienso más.
Para comenzar el sueño… duermo.

viernes 25 de enero de 2008

Corazón

No lo escuches. Miente.
No lo escuches cuando crees que habla.
Engaña.
No dice la verdad.
No creas su son, a veces tan musical…sus latidos tan sonoros.
No le creas.
No sabe lo que dice. Te hace creer cosas que no son. Que no existen.
Que no van a pasar. Miente.
Algo dice mi corazón,
A veces mejor no escucharlo.
Hacer oídos sordos…

martes 22 de enero de 2008

Sansón y Dalila...

jueves 17 de enero de 2008

El tren

Partió el tren. Como todos los días.
De repente tus ojos, sin quererlo, buscaron los míos.
Te miré me miraste. Leíste mi mente. O al menos eso creí.
Bajé la mirada.
Tus ojos buscaban en mi mente. Pensamientos, deseos tal vez.
Pero me bajé.
Por un momento me sentí violada, sentí que hurgaban en mi inconsciente.
Hoy te sentaste al lado mío.
Miro por la ventana, las casas pasan como relámpagos.
No dejo que me mires. Ya no.
Y no voy tomar mañana el mismo tren, ya no…